Dos timosinas que no se parecen en nada
Este catálogo tiene dos productos cuyo nombre empieza igual: la timosina alfa-1 de esta página y la timosina beta-4, que se vende como TB-500. El nombre común es un accidente histórico y no una relación química. Las dos aparecieron en la misma preparación de partida —la llamada fracción 5 de extractos tímicos, obtenida en el laboratorio de Allan Goldstein en los años setenta— y se numeraron por el orden en que salían de la columna de separación, no por parecido.
Comparadas residuo a residuo no comparten cadena, ni longitud, ni función descrita. Una tiene veintiocho aminoácidos y la otra cuarenta y tres; una se estudia por su acción sobre células del sistema inmunitario y la otra por su unión a la actina del citoesqueleto. Quien busque bibliografía sobre «timosina» a secas se encontrará mezclados dos cuerpos de literatura sin nada en común.
Veintiocho residuos y un acetilo
La cadena es SDAAVDTSSEITTKDLKEKKEVVEEAEN, y su composición dice mucho de un vistazo: nueve de los veintiocho residuos son ácido aspártico o glutámico. Es una molécula fuertemente cargada de forma negativa, sin un solo aminoácido aromático voluminoso, y eso condiciona cómo se comporta en disolución.
Sobre la masa hay un detalle que vale la pena seguir. La suma de los veintiocho residuos con el agua del enlace no llega a lo que declara la tabla técnica: se queda en 3066.28, contra los 3108.32 g/mol de la ficha, tomados de PubChem por número CAS. La diferencia son cuarenta y dos unidades, el peso de un acetilo, y por eso la secuencia se publica con el prefijo Ac- delante.
Esa acetilación del extremo amino no es un adorno sintético. Es la modificación que la proteína lleva en el organismo, y se conserva en el material sintético porque sin ella la cadena no es la misma sustancia.
El único compuesto del catálogo con nombre aprobado
La timosina alfa-1 tiene denominación común internacional propia: timalfasina. Tener un nombre así significa que la molécula pasó por el proceso formal que se aplica a un principio activo, y en efecto está registrada en varios países como tratamiento coadyuvante en hepatitis virales, comercializada bajo marca desde hace décadas.
Es una diferencia de estatus, no de calidad química, y conviene entenderla bien. Que exista una versión aprobada en algunos países no dice nada sobre el material que se vende aquí, que es reactivo de laboratorio y no medicamento registrado. Lo que sí implica es que la literatura disponible incluye ensayos clínicos controlados y datos de seguridad recogidos con método, algo que no puede decirse de la mayoría de las referencias de esta tienda.
Una discusión que conviene conocer
Esta cadena de veintiocho residuos corresponde al extremo amino de una proteína mayor, la protimosina alfa, que tiene alrededor de un centenar de residuos y una localización principalmente nuclear. Durante años se discutió en la literatura si la timosina alfa-1 existe realmente como molécula independiente en el organismo o si aparece por corte de la proteína grande durante el propio proceso de extracción.
La discusión importa para leer los estudios antiguos, hechos con extractos y no con material sintético. No afecta a la identidad del producto de esta página, que es una cadena sintética definida, con su fórmula y su peso, pero sí al peso que conviene dar a los trabajos de las primeras dos décadas.
Qué se ha estudiado
Los trabajos publicados se concentran en la maduración de linfocitos T y en la señalización a través de receptores de tipo Toll, con estudios en hepatitis B y C, en sepsis y como adyuvante de vacunación en poblaciones de respuesta débil. Hay revisiones sistemáticas que reúnen esos ensayos, lo que permite leer el conjunto sin depender de un solo grupo.
Nombres y presentación
Se encuentra como timosina alfa-1, thymosin alpha-1, timalfasina, thymalfasin y con la abreviatura TA1. El número CAS 62304-98-7 es la forma inequívoca de referirse a ella y el que devuelve el registro 16130571 de PubChem con la fórmula C129H215N33O55.
El material llega liofilizado en vial cerrado, en dos contenidos, con el análisis del lote correspondiente.

